Cuando un proceso involucra daños estructurales, vicios de construcción, demarcación de linderos o tasación de valores inmobiliarios, el juez — que posee el conocimiento jurídico — recurre a un perito judicial para obtener el conocimiento técnico.
Sin embargo, muchos propietarios y abogados cometen el error de confiar el destino de la prueba técnica únicamente al perito del juzgado. Es aquí donde entra la figura vital del Asistente Técnico Judicial.
1. El asistente técnico frente al perito judicial
Mientras el perito es designado por el juez y debe ser imparcial, el asistente técnico es el profesional de confianza de la parte (demandante o demandado). Su función no es distorsionar la verdad, sino garantizar que todos los hechos favorables a su cliente sean técnicamente observados y que la norma se siga con rigor.
2. La elaboración de cuestionarios periciales: la hoja de ruta de la prueba
El peritaje comienza mucho antes de la visita al inmueble. Nace en la elaboración de los cuestionarios periciales — preguntas técnicas que el perito está obligado a responder.
Nuestra estrategia: elaboramos preguntas precisas y estratégicas que llevan al perito a analizar puntos que, de otro modo, podrían pasar desapercibidos, delimitando el objeto del peritaje para que no queden lagunas.
3. Acompañamiento de diligencias (el peritaje en campo)
El día del peritaje es el momento crítico. Estar presente durante la inspección del perito judicial es fundamental para:
- Señalar fallos y patologías de difícil visualización.
- Cuestionar los métodos de medición en el acto.
- Garantizar que el perito tenga acceso a todos los datos y documentos relevantes.
- Evitar conclusiones precipitadas basadas en un análisis superficial.
4. El dictamen técnico: el análisis crítico del informe
Tras la entrega del informe por el perito, el asistente técnico elabora el dictamen técnico concordante o divergente. Si el informe del perito es omiso, equivocado o no sigue las normas técnicas (como la NBR 14653 o la NBR 13752), fundamentamos técnicamente la impugnación. Un dictamen bien fundamentado tiene el poder de cambiar el criterio del juez y descalificar un informe pericial mal ejecutado.
¿Por qué no prescindir de la asistencia técnica?
- Prevención de errores: los peritos pueden equivocarse u omitir detalles cruciales. El asistente es el filtro de calidad.
- Lenguaje estratégico: traducimos la complejidad de la ingeniería a argumentos que el abogado puede utilizar en su tesis jurídica.
- Seguridad en la inversión: en causas de alto valor, el costo del asistente técnico es ínfimo frente al riesgo de perder la acción por falta de prueba técnica robusta.
Conclusión: la ingeniería como prueba irrefutable
En el ámbito jurídico, “lo que no está en el expediente, no está en el mundo”. Garantizar que la verdad técnica de su edificación o de su terreno esté documentada con rigor normativo es nuestro compromiso.